Leyendo el QR de la puerta
El vecino apunta con la cámara al cartel y abre. La primera vez se identifica con su cuenta de Google; las siguientes, un toque.
Para comunidades de vecinos y urbanizaciones
Sin llaveros que se pierden ni se copian. Con el QR de la puerta, con la app o con una llamada perdida que no cuesta nada. Se instala en un día y el lector de siempre se queda puesto.
La misma puerta se abre de las cuatro maneras. Cada una pensada para alguien: el que lleva el móvil en la mano, el que va en el coche, el que no quiere instalar nada.
El vecino apunta con la cámara al cartel y abre. La primera vez se identifica con su cuenta de Google; las siguientes, un toque.
Guardada en la pantalla de inicio. Si está en la puerta, aparece el botón ENTRAR. Sin tiendas de aplicaciones.
Saber másLlama al número de la puerta, la centralita cuelga sola y abre. Gratis, y perfecto desde el coche con el manos libres.
Saber másPara el garaje bajo tierra, donde no llega el GPS. Un chip de 4 € junto a la puerta demuestra que estás allí (Android).
Casi todas las comunidades abren con llaveros de proximidad. Y muchos son MIFARE Classic, una tecnología cuyo cifrado está roto desde 2008: se copian en una ferretería o con un móvil, en segundos.
Además se pierden, hay que reponerlos y, cuando alguien se va del piso, no hay forma de saber cuántas copias se quedaron por ahí.
Por qué los llaveros ya no bastanNo es una cerradura con app. Es la forma de ordenar el uso de la piscina, el garaje y las zonas comunes sin que la administración tenga que estar encima.
Se autoriza al 3ºB, y dentro caben todas sus personas: titulares, hijos, la persona que ayuda en casa. Cada una con su horario.
La piscina abre de junio a septiembre y de 11:00 a 21:00; el garaje, siempre. Fuera de hora, la puerta lo dice claro.
Cuando la piscina está llena, lo dice antes de abrir. Sin discusiones en la puerta.
Un pase para la visita del fin de semana: abre desde su móvil sin cuenta ni app, y caduca solo.
Los avisos salen al abrir la app y justo después de entrar. Así nadie dice que no se enteró.
El vecino escribe a la administración desde la misma app. Privado: nadie ve lo de otro.
El registro que pide el RD 742/2013, en el móvil, con la hora puesta por el servidor.
Saber másEspañol, valenciano, inglés, francés y alemán en lo que ve el vecino. En la costa, se nota.
La cerradura y el abrepuertas se quedan como están. Ver la ficha de material →
| Qué es | Una aplicación web para abrir con el móvil las puertas de una comunidad de vecinos: piscina, garaje, portal, barrera y zonas comunes. |
|---|---|
| Formas de abrir | QR en la puerta · aplicación web instalable (sin tiendas) · llamada perdida gratuita · Bluetooth (Android) |
| Permisos | Por vivienda, con varias personas por vivienda, horario por persona, temporada, aforo, invitados con pase temporal y personal de servicio |
| Para la administración | Panel por comunidad: altas pegando un Excel, suspender y reactivar, abrir a mano en remoto, tablón de avisos, buzón de sugerencias, parte del agua (RD 742/2013) |
| Instalación | Un relé Shelly en paralelo con el abrepuertas o el motor. Sin obra, reversible, conserva el lector de llaveros |
| Precio | Puesta en marcha y cuota mensual por comunidad, no por vecino, a presupuesto · material desde 25 € por puerta |
| Dónde | Toda España. Probado en una comunidad real de Murcia |
La pregunta es siempre la misma: quién pasa por dónde, cuándo y con qué permiso. Cambia quién pasa.
Para empresas de vigilancia: el vigilante escanea los puntos con el móvil, funciona sin cobertura y el cliente ve el informe. Lo que se vende es el hueco del cuadrante sin ronda.
Saber másPara fábricas y centros: se pide la visita, alguien la autoriza, la garita coteja matrícula y documentos y abre la barrera. Y siempre se sabe quién está dentro si hay que evacuar.
Saber másNo. Es una aplicación web: se abre desde el navegador y, si el vecino quiere, se guarda en la pantalla de inicio como cualquier app, sin pasar por Google Play ni la App Store. Y quien no quiera nada en el móvil puede abrir con una llamada perdida.
Sí. El QR de la puerta, la aplicación web y la llamada perdida funcionan en los dos. La apertura por Bluetooth, pensada para garajes bajo tierra, solo está en Android porque Apple no permite Bluetooth desde la web; en iPhone se abre por ubicación o llamando.
No. Antes de abrir se comprueba que el móvil está de verdad en la puerta, y el código del cartel se puede renovar cuando se quiera: el antiguo deja de valer al instante.
Se quedan puestos y siguen funcionando. El relé se instala en paralelo con el abrepuertas, sin cambiar la cerradura, así que el primer día nadie se queda fuera por probar. Se puede quitar en dos minutos.
Nada. El sistema cuelga sin descolgar, así que al vecino no se le cobra la llamada. Los números de teléfono de las puertas van incluidos en la cuota de la comunidad.
No hace falta contratar una línea: se pone un pequeño router con una tarjeta de datos. Lo comprobamos en la primera visita, de pie en la puerta y con el móvil en la mano.
Se cobra una puesta en marcha y una cuota mensual por comunidad, no por vecino, con los números para abrir llamando incluidos. El material empieza en unos 25 € por puerta cuando ya hay abrepuertas o motor. Te damos un presupuesto cerrado, por enlace, después de ver las puertas.
En toda España. La instalación es sencilla (un relé del tamaño de una caja de cerillas en el cuadro de la puerta) y la puede hacer el electricista o el instalador de confianza de la comunidad con nuestra guía.
Te lo enseñamos en una puerta de verdad, con tu móvil. Sin compromiso y sin papeles.
o por correo a gesres@gesres.eu
Solo lo ves tú, porque has entrado con tu cuenta de Google. Un toque y les llega con toda la información.
🚪 Control de Accesos: abre la piscina, el garaje y la barrera de tu comunidad con el móvil, con el QR de la puerta, la app o una llamada perdida gratis. Sin llaveros que se copian, con invitados, aforo, tablón de avisos y el parte del agua de la piscina. Míralo aquí: puertavecinal.es
✅ Enlace copiado: pégalo donde quieras.
Tus puertas y, si administras una comunidad, tu panel. Todo en tu cuenta.
Mi ronda, mis turnos y el SOS.
Rondas en vivo, informes y el cliente.
Pedir, autorizar y la garita.
Se entra siempre con la cuenta de Google. Cada uno ve lo suyo: el vecino sus puertas, la administración su panel.